divendres, 14 de novembre de 2014

LA AGRESIVIDAD EN LOS NIÑOS

Conductas agresivas
Que un niño de corta edad muestre su frustración pegando o mordiendo no es alarmante. No obstante, cuando adopta este comportamiento por sistema, o bien continúa manifestándolo más allá de los 4 años, es preciso intervenir para evitar que este hábito se perpetúe. Según algunos expertos (como Richard Tremblay, de la Universidad de Montreal), la etapa preescolar es el mejor momento para actuar.
¿Qué hacer para ponerles freno?
Un aspecto básico para aplacar estas conductas es no ceder ante las mismas, para que el niño compruebe que no le dan el resultado esperado. También es fundamental conseguir un ambiente familiar en el que no se toleren las agresiones físicas, los gritos o los golpes, ya que el pequeño tiende a imitar estos comportamientos. Y si pega a otra persona, se le debe separar y reprender sin violencia.

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