divendres, 14 de novembre de 2014

ES CAPRICHOSO TU HIJO?

Niños (demasiado) caprichosos?
¿Tu hijo monta en cólera cuando no consigue lo que quiere? ¿Expresa su malestar con una rabieta, en un intento de llamar tu atención? Aunque esta actitud es habitual durante la primera infancia —a medida que el pequeño crece, sus caprichos se vuelven más reflexivos—, la intervención de los padres es imprescindible para evitar que estos malos hábitos se enquisten en la personalidad del niño.
Muéstrale el verdadero valor de las cosas
Explícale cuánto te cuesta conseguir lo que pide. Oblígale a ser consecuente con lo que quiere —p.e., si es un alimento, haz que se lo acabe aunque el sabor no sea el esperado—, habla con tus familiares para que no sean excesivamente permisivos con el niño, ponle condiciones para obtener su recompensa, busca alternativas no materiales a lo que exige u ofrécele algo que distraiga su atención.

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